Un taller familiar que creció sin perder su esencia
En 2011, nuestro fundador alquiló un pequeño espacio en las afueras de Barcelona. Las primeras semanas se dedicaron a restaurar una mesa antigua que nadie más quiso reparar. Ese proyecto marcó nuestra filosofía: si algo puede salvarse, merece el esfuerzo.
Durante los primeros tres años trabajamos principalmente en restauración. Aprendimos técnicas antiguas de ebanistería consultando manuales de los años cuarenta y colaborando con restauradores de museos.
Los clientes empezaron a pedirnos piezas nuevas inspiradas en los muebles que restaurábamos. Eso nos llevó a desarrollar un enfoque híbrido: diseños contemporáneos construidos con métodos tradicionales.
Hoy nuestro equipo incluye tres ebanistas, dos diseñadores de interiores y un especialista en acabados. Mantenemos el taller original como espacio de formación y hemos añadido una nave de quinientos metros cuadrados para proyectos de mayor escala.
Compramos madera certificada FSC y conocemos el origen de cada tabla que utilizamos.
Todo se fabrica en nuestras instalaciones. No externalizamos ninguna fase del proceso.
Los recortes se convierten en piezas más pequeñas o se donan a escuelas de carpintería.
Cada miembro del equipo dedica dos semanas anuales a aprender nuevas técnicas.
Cada proyecto comienza con una conversación sin compromiso. Visitamos tu espacio, tomamos medidas exactas y discutimos tus necesidades reales, no lo que crees que deberías querer.
Después de esa reunión, preparamos un presupuesto detallado con plazos realistas. No prometemos entregas imposibles. Un armario a medida puede requerir seis semanas desde el pedido hasta la instalación.
Durante la fabricación, puedes visitar el taller para ver el progreso. Algunos clientes vienen semanalmente, otros prefieren esperar a la pieza terminada. Ambos enfoques son válidos.
Cuéntanos qué necesitas y te daremos una valoración honesta sobre viabilidad y presupuesto.
Hablamos sin compromiso